viernes, 12 de febrero de 2010

Bueno por naturaleza, o de porque algunos se aprovechan cuando pueden y otros no.

A lo largo de la vida me ha tocado la dicha de conocer cuates en los que se nota a leguas su disposición a lograr el bien común, muchas veces por encima de su propio beneficio. Sin embargo también me ha tocado conocer a algunos individuos que es mejor mantenerse alejado de ellos, porque con tal de beneficiarse son capaces de cosas que uno ni se imagina. Esta gran diferencia ha dado lugar a sabrosísimas discusiones de sobremesa en los cuales unos sostienen que el hombre es gacho por naturaleza, pero que a veces se aguanta por diversos factores externos, mientras que otros arguyen que más bien somos bondadosos con los demás pero la vida se encarga de retorcernos el colmillo.

Recientemente, en el número de febrero de este año, Haruno y Frith de los Computational Neuroscience Laboratories, de Kyoto, y el University College London, de London, publicaron en Nature Neuroscience un estudio que va a la médula de este problema. Utilizando una prueba conductual clasificaron a voluntarios en individualistas o en prosociales. Posteriormente los sometieron a una prueba mientras obtenían imágenes cerebrales funcionales mediante la técnica de resonancia magnética funcional. Su propósito era analizar si los patrones de actividad correlacionaban mas con una activación que reflejara un análisis de la situación (es decir soy gacho pero reflexionando mejor me aliviano), vs. un patrón de actividad que correlacionara más con una respuesta visceral (respondo siguiendo mi primer impulso).

Les dijeron a los sujetos que iban a recibir una recompensa en pares, y que ellos podían escoger el patrón de recompensa que ellos quisieran y que eso valía para ellos y su pareja (la cual ellos no sabían quién era). Había tres opciones de distribución de la recompensa: una en la que la recompensa era muy similar para ambos, otra donde la diferencia de recompensa era significativamente mayor para ellos y otra donde la diferencia no era tan grande entre los dos, pero aun así ganaban ellos más dinero que en cualquiera de las otras opciones. Utilizando este sistema clasificaron a los sujetos en prosociales (los que escogían la primera opción) y en individualistas (los que escogían mas recompensa para ellos). Estudios previos han mostrado que estas diferencias son estables incluso a lo largo de años, prediciendo incluso decisiones de la vida real.

En el estudio de imagenología cerebral les presentaron a los dos grupos de individuos un par de recompensas para ellos y para el otro,. y se les pidió que evaluaran del 1 al 4 que tan deseable era ese par de recompensas (siendo 1 lo menos y 4 lo mas preferible). Los resultados mostraron que los sujetos prosociales tuvieron más activación en la amígdala que los individualistas. Aun más, la activación de la amígdala en los prosociales durante cada presentación de pares de recompensa correlacionó con la diferencia de recompensa entre el sujeto y su pareja. Incluso, en una prueba conductual subsecuente, los autores no encontraron ningún efecto en poner una carga cognitiva sobre la misma tarea, lo cual fortalecía aun mas sus resultados.

Estos resultados sugieren que los valores de orientación prosocial son manejados por una aversión intuitiva a la división inequitativa de los recursos. Es decir el impulso en los sujetos prosociales esta en ser equitativo. Estos hallazgos me hacen preguntarme si tal vez se les debería de aplicar esta prueba a los funcionarios responsables de los programas sociales. Así estaríamos seguros de que, por lo menos, su primera intensión sería la de ayudar al prójimo y no utilizar esas ayudas para su conveniencia, cualquiera que esa fuere.

2 comentarios:

  1. Hola Juan, me parece muy interesane este texto, en especial porque estoy viviendo un proceso parecido, que me hizo cuestionarme hacerca del porque de las decisiones de mis compañeros de la maestria. La situación es que posgrdo nos dio un financiamiento para la practica de campo, este desde el principio estaba escalondo en 4 categorias, malos estudiantes 0 y buenos estudiantes $10,000, y los dos intermedios. El grupo se molesto por esta division, tanto los buenos como los malos, argumentando que las calificaciones son muy subjetivas, etc. Un cuate y yo propusimos al grupo pedir al posgrado que lo repartan por igual. AL grupo le pareccio una exlente idea como muestra de rebeldia ante la institucion. Nuestra peticion no tubo existo en posgrado. Entonces dijimos: bueno cuando nos den el dinero lo juntamos y lo repartimos por partes iguales. La mayoria aceptaron. Esta semana los cheques salierony de los 20 o mas que habina aceptado y fanfarroneado de que si todo para todos, bla bla el bien comun etc, bla, quedamos 6 que casualmente la mayoria son de los de buenos cheques y un par que no les toco nada. Estoy tratando de ver que tenemos en comun los que seguimos con la idea de reparticion igualitaria pero no le doy, creo que necesito un medidor de actividad de la amigdala para explicarme esto. Los que seguimos en el grupo somo muy cuates entre nosotros, entonces pienso que la actividad de la amigdala esta inflencia por factores socioculturales. Cosas que aprendemos en la infancia por ejemplo. Y que esta actividad tambien puede unir y separar a pequeños grupos sociales. Un saludo y porfas apuntame para recivir la unfo de tu blog.
    erviboro

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  2. Hola Juan, me parece muy interesane este texto, en especial porque estoy viviendo un proceso parecido, que me hizo cuestionarme hacerca del porque de las decisiones de mis compañeros de la maestria. La situación es que posgrdo nos dio un financiamiento para la practica de campo, este desde el principio estaba escalondo en 4 categorias, malos estudiantes 0 y buenos estudiantes $10,000, y los dos intermedios. El grupo se molesto por esta division, tanto los buenos como los malos, argumentando que las calificaciones son muy subjetivas, etc. Un cuate y yo propusimos al grupo pedir al posgrado que lo repartan por igual. AL grupo le pareccio una exlente idea como muestra de rebeldia ante la institucion. Nuestra peticion no tubo existo en posgrado. Entonces dijimos: bueno cuando nos den el dinero lo juntamos y lo repartimos por partes iguales. La mayoria aceptaron. Esta semana los cheques salierony de los 20 o mas que habina aceptado y fanfarroneado de que si todo para todos, bla bla el bien comun etc, bla, quedamos 6 que casualmente la mayoria son de los de buenos cheques y un par que no les toco nada. Estoy tratando de ver que tenemos en comun los que seguimos con la idea de reparticion igualitaria pero no le doy, creo que necesito un medidor de actividad de la amigdala para explicarme esto. Los que seguimos en el grupo somo muy cuates entre nosotros, entonces pienso que la actividad de la amigdala esta inflencia por factores socioculturales. Cosas que aprendemos en la infancia por ejemplo. Y que esta actividad tambien puede unir y separar a pequeños grupos sociales. Un saludo y porfas apuntame para recivir la unfo de tu blog.
    erviboro

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